
¿Cuándo estamos ante la suplantación de identidad en línea?
Hablamos de suplantación de identidad en línea cuando alguien se hace pasar por otra persona en el mundo digital. Las razones para hacerlo pueden ser diversas y a menudo malintencionadas, que abarcan desde cometer fraudes hasta llevar a cabo actividades delictivas, como el grooming.
La suplantación de identidad no discrimina, como explica la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) de INTECO, perteneciente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo. No sólo las figuras públicas pueden ser víctimas de esta práctica, sino que también aumenta el número de casos denunciados por ciudadanos anónimos.
El derecho a la propia imagen y la usurpación de identidad
El derecho a la propia imagen queda en peligro si el cibercriminal utiliza información personal, como una imagen del individuo afectado. Esto queda recogido en el artículo 18 de la Constitución Española. El artículo 401 del código penal, además, trata el delito de usurpación de identidad, que podría penalizarse con hasta 3 años de cárcel.
¿Cómo se produce la suplantación de identidad en redes sociales?
Un individuo puede suplantar la identidad de otro usurpando su correo electrónico o cuentas en redes sociales, cometiéndose, por tanto, un delito inicial de robo de contraseñas o intromisión en sistemas informáticos. Esta suplantación constituye un delito y puede y debe ser denunciado.
Toma de acción: ¿Cómo denunciar la suplantación de identidad?
Las víctimas de suplantación de identidad o quienes sepan de algún caso que esté ocurriendo deben denunciar para poner fin a estas actividades maliciosas. La OSI proporciona información sobre cómo hacerlo a través de la Policía y la Guardia Civil, que poseen unidades específicas para combatir el cibercrimen. La colaboración ciudadana es esencial para convertir a Internet en un espacio seguro y confiable.